Simón Poxyran: desparpajo e introspección a la argentina

 Pedro Fernández

Pedro Fernández

Kristel Latecki

En un rock argentino dominado por los ya viejos (y agotados) referentes y la consolidada escena independiente liderada excelentemente por El Mató a un Policía Motorizado, Simón Poxyrán y su banda Perras on the Beach fueron encontrados como un oasis en el medio del desierto.

Simón tiene 20 años y es de Mendoza, un lugar que, ahora gracias a todo un movimiento de nuevas bandas, está siendo considerado como el nuevo polo del sonido indie. Su hermano, Juan Saieg, lidera otra banda en ascenso, Usted Señalemelo, que ya tienen dos discos editados y tocaron en el último Lollapalloza argentino. Y Simón, que solo sabía tocar el violín y ya se olvidó de todo, empezó a hacer canciones con sus amigos y la banda de su hermano. El resultado fue Perras on the Beach.

El año pasado la banda editó Chupalapija, su primer disco compuesto por canciones que hablan de amistades, porro, rutinas adolescentes y simples. Lo que hace Simón suena como su Fede de Julen y la Gente Sola se hubiese colgado más con el porro, Mac DeMarco y la psicodelia australiana, o si Paul Higgs tuviera 19 años y tuviese el atrevimiento de un delincuente juvenil. Suena como un Pity Álvarez post-internet, versión 2017. Suena fresco, divertido, colgado y pegadizo.

La banda llegó como promesa al festival Cosquín Rock, y salió airosa como unos de los destaques. Pero no pensaron lo mismo las autoridades de San Martín de los Andes, luego de que la banda tocara en un festival de la municipalidad los acusaron de apología a las drogas y se armara un mini escándalo local. 

Después de ese disco insolente y gracioso, Simón decidió hacer canciones con otro tipo de cosas que le estaban pasando: la aceptación de la muerte de su padre y un poco de desamor, pero también reflexiones de la edad. "Aunque a veces la vida es una mierda / Me di cuenta que no hay que entenderla", deja como corolario en La estoy pasando muy bien. Estas siete canciones editó como solista y al disco lo nombró SAIEG, como su apellido. 

En muy poco tiempo Simón logró transformarse en ese oasis real de agua fresca. Pero que al tomarla en lugar de agua te das cuenta que es cerveza.

Simón se presentará en vivo este domingo en Montevideo Sound City con otro amigo, el cantautor Luca Bocci. Antes habló sobre sus discos, su composición y lo que espera para su show montevideano.

 

¿Cuál fue la primera canción que hiciste y que dijiste “puedo hacer música que esté buena”?
Creo que la primer canción que hice fue Ramona, pero al primera que grabé fue La Playa con Lucca Beguerie en el estudio de su familia en una tarde de casi verano. Nos fumamos un porro, tomamos un vino y la grabamos, eso fue en el 2015. También escribí la letra de la primer canción de la banda que ahora se llama Usted Señalemelo (donde tocan los ex Perras) en su momento se llamaba Mijuca eso fue en el 2008.

De chico tocabas el violín, ¿te quedó algo de ese instrumento? 
Cuando era chico mi mamá me llevó a ver una banda de tango y me flasheó el instrumento. Directamente al otro día le dije “mamá quiero tocar el violín” y ella me compró uno a la semana. Duro un par de años el cebe pero después empecé a crecer y quise andar en skate, empecé a fumar porro y hacer otras cosas que ya me hacían olvidarme del violín, así que sin darme cuenta lo tenía tirado en mi habitación. Cada tanto lo agarro pero no me acuerdo nada.

¿Cómo compones tus canciones? ¿Dejás que fluyan de manera espontánea y quedan tal cual las pensaste originalmente o hay edición/autocensura?
Las canciones las compongo de distintas maneras, la mayoría es poniendo a grabar el celular y tocando dos o tres acordes, soltando palabras y oraciones que me salían en el momento, un poco parecido al free style del hip hop. También tengo muchas cosas escritas en cuadernos y a veces las transformo en canciones. Nunca censuro lo que pienso, dejo todo exactamente como lo quiero decir.

¿Qué tiene Australia que aparece en tantas canciones?
Australia es un lugar más del mundo, como todos. Cada parte del mundo es increíble, pasa que yo flasheo particularmente con Australia porque hay una gran cantidad de música que escucho que es de ahí y además también me parece increíble geográficamente por los animales y todo eso. Es una locura, tengo muchas ganas de ir.

Tus dos discos, Chupalapija y SAIEG son intencionalmente muy diferentes, quería saber si en vivo y en plan solista solés tocar las canciones de cada uno por separado o pueden convivir.
Son dos proyectos completamente diferentes, pero cuando toco solista no puedo no tocar Turco X y alguna otra de Perras. Pero cuando tocamos con Perras ni siquiera se me pasa por la cabeza tocar algún tema de SAIEG.

Decís que Chupalapija es el disco para la joda y SAIEG es más emotivo. ¿Cómo salieron las canciones de Saieg? ¿Fue catártico o te costó acceder a todo eso que te estaba pasando y ponerlo en canción? 
SAIEG vino de un montón de cosas que me pasaron toda la vida y me hicieron ruido un poco antes de que nazca Perras. En el 2005 mi papá se suicidó y yo me enteré en el 2015, ahí fue cuando empecé a cantar y cree Perras. Después me di cuenta que no quería contar mi vida en una banda que era para abrazarse y divertirse, y lo separé por completo haciendo SAIEG, que son canciones que hablan de eso: de estar mal, de la muerte, de poder seguir adelante y también de desamor, es un disco un poco triste pero tiene un final esperanzador.

¿Por qué sentís que lo que hacés pegó tanto? 
Siento que pegó porque es real, y en la actualidad es difícil encontrar algo de verdad. A mí me pasa todo el tiempo que quiero encontrar cosas que me gusten, por suerte he encontrado lo que me gusta y lo tengo cerca. Creo que a la gente le pasa lo mismo conmigo.

¿Qué está pasando en Mendoza que está sacando tantas bandas buenas? ¿Qué podrías recomendar que escuchemos?
En Mendoza está pasando lo que debería pasar en todo el mundo, sólo que ahora todos hablan de Mendoza y nadie hace lo que tiene que hacer. Es un lugar más, todos los lugares tienen su magia, pasa que Mendoza tiene una hermosa montaña y un gran laberinto para lograr lo que querés, entonces cuando uno lo logra todos le prestan atención. No es fácil hacer lo que estamos haciendo, en Mendoza hay más de 30 bandas y son todas increíbles, les chupa un huevo la fama y toda la mierda que quieren los músicos de ahora. Eso está pasando allá, se dieron cuenta de cómo son las cosas. Puedo recomendarles la mejor banda de Mendoza: Las cosas que pasan.

¿Estás planeando algún nuevo disco?
Estamos planeando el segundo disco de Perras para grabarlo ahora y sacarlo el año que viene. Va a ser muy distinto al primero en todo sentido, pero no quiero hablar mucho de eso ahora hasta empezar a grabar.

Para los uruguayos que no te conocen, ¿por qué te deberían ir a ver?
Vayan a verme así nos conocemos, no se si les va a gustar pero yo curtí mucha música uruguaya de chico y me gustaría que alguien de allá flashee conmigo como yo lo hice con muchos músicos de su país.