ORO de gala pero contundente

 Foto: Santi Sombra

Foto: Santi Sombra

Kristel Latecki


Hace unos meses los ORO -Federico Anastasiadis, Santiago Bondoni y Guillermo Madeiro- decidieron hacer un “retiro musical”: juntar sus instrumentos e irse para afuera; pasar tiempo como banda, tocar hasta la madrugada y por ahí crear algunas canciones nuevas.

De ahí salió A Dónde Ibas?, tema que fue estrenado junto a un excelente video dirigido por Guillemo y protagonizado por la actriz Adriana Lagomarsino y que también denominó a su próximo show en la Sala Zavala Muniz.

Para una banda que forjó su nombre tocando en bares y boliches del llamado under, este nuevo espectáculo es un verdadero desafío, uno que responde a una necesidad de profesionalizar su rutina. Con sus 12 años cumplidos, ahora trabajan junto a la productora Manglar y gracias al apoyo de Fonam grabarán este show para transformarlo en un disco y audiovisual en vivo.

“Queremos hacer las cosas mejor”, dice Federico. “A esta altura de la banda si bien obviamente lo principal y lo que nos une es el grupo humano y el placer de hacer lo que hacemos, cómo lo mostramos el algo que lo tomamos con más seriedad”.

Sobre su nueva música y esta desafiante presentación de mañana, hablamos con Santiago y Federico.

El tema A Dónde Ibas? devela la razón del nombre de este nuevo show: Metido en la corriente. ¿Qué es para ustedes estar metido en la corriente?

Santiago Bondoni: Estar metido en la corriente es un montón de cosas. Es difícil de explicar.

Federico Anastasiadis: Esa frase nace de una cosa que nos envuelve a todos, que te lleva casi por inercia y te hace moverte de una forma en la que uno ni siquiera piensa. Te podés meter en una rosca que ni siquiera estás de acuerdo o no te parece que está bueno. No sé si se entiende. Es una marea que te envuelve y te lleva, y que te hace estar en movimiento constante, pero también te hace moverte por aguas que no te interesan.

¿Es algo positivo pero negativo también?

FA: Sí, las dos cosas. Es algo contradictorio también, como todos nosotros.

¿Cómo salió este tema?

SB: Nació en una escapada que hicimos, en un retiro espiritual musical. Nos fuimos al campo hace un par de meses, y nos instalamos ahí. Queríamos tener un par de días alejados de todo.

FA: Haciendo música y estando entre nosotros, compartir rato. Pasan los años y las responsabilidades de cada uno aumentan y vas perdiendo tiempo de banda. Está buenísimo y es fundamental, sobre todo para sostenerte durante tantos años. La amistad es lo que sostiene, pero de repente con las obligaciones de cada uno llegás, ensayás y te tenés que ir porque tenés que hacer otra cosa. Teníamos la necesidad de estar con la banda. Nos llevamos todo para tocar, para grabar y ver qué surgía. De ahí salió la letra y la música naturalmente. Vinimos y a las dos semanas la grabamos.

SB: Nos trajimos un boceto de varias canciones y esa agarró bastante fuerza. En los ensayos enseguida empezó a agarrar forma y para nosotros quedo impecable. Cerraba todo. La letra es fuerte, la música estaba muy buena. Tiene bastante sencillez, pero creemos que ahí está la fuerza. Creo que la letra es un punto altísimo. Y decidimos sacarla. Una de las cosas que hemos hecho fue ponernos metas a corto plazo. Es una manera de avanzar mas rápido.

FA: Y generar contenidos más constantemente. La gente lo recibe con más facilidad y nos sentimos más activos generando este tipo de contenidos cortos y realizables en poco tiempo, que meternos en un disco que por ahí nos lleva cinco años. Que igual es algo que queremos hacer.

A principios del año planificamos este 2018, y queríamos meter una fecha que estuviera buena, en un contexto distinto: un teatro. Sacar a ORO de los boliches, digamos. Y como parte de la planificación del año también nos parecía que estaba bueno generar un contenido para difundir la fecha.

Precisamente, en estos últimos años han estado súper activos: Sacaron dos EPs y los videos, con dos perfiles bien diferentes. ¿Eso salió también de planificación?

FA: En realidad, si bien salieron en el mismo año, uno lo grabamos a fines de 2016 y como estábamos con una tormenta de toques y lo dejamos colgado. Todo se va dando por casualidades y a partir de ellas vemos oportunidades que están buenas y tratamos de darle un orden. El de los covers salió porque nos invitaron a participar en un tributo a Pajarito Zaguri que nunca salió. Cuando vimos que eso se empezó a diluir optamos por sacarlo nosotros como homenaje. Después, vimos que no teníamos un material visual actual de la banda, que estuviera bueno y que tuviera una estética. Por eso decidimos grabar una sesión tocada en vivo. Teníamos unos temas nuevos y una cosa que hicimos para eso. La primera chispa es una casualidad, un divague que surge y después a eso se le empieza a dar un orden.

Entonces el objetivo de este año fue el show en vivo.

SB: Ese es el gran objetivo.

¿Cómo encararon ese desafío?

SB: Lo estamos encarando todavía. Queríamos hacer un show en un lugar que nos sacara de los boliches, hacerlo en un lugar más íntimo. Que la gente pueda ir y disfrutar de otras cosas que quizás en un toque con gente adelante y con barullo no apreciás. También las canciones nuevas van por un lado diferente quizás a lo que veníamos haciendo antiguamente.

FA: También, permite que vaya un público que no va a los boliches, ya sea familia o amigos, gente que le embole esperar hasta las 2 de la mañana.

SB: Acá estás en una butaquita cómoda, te elegiste el lugar. Está bueno eso. A mí me pasó como espectador, que en esas situaciones los sentidos los tenés más alerta, y percibís cosas que habitualmente no percibís. Cómo toca tal cosa o cómo hace tal otra. Es mucho más interesante.

FA: Uno está concentrado estrictamente en la música y lo que está pasando. Cuando vas a un boliche salís a fumar un pucho, te encontrás con uno, te tomás un trago, conversás, te llega un mensaje. Pasaron tres temas y viste dos minutos de música. Acá vos te sentás y es como ver una película.

Además tienen el desafío doble de grabarlo para la posteridad.

FA: Sí, y vamos a tener invitados también, que le van a dar un sostén al show. Pero no es un show de invitados. Es ir a ver a la banda de galera y bastón.

SB: Vamos a presentar algunas canciones nuevas, algunas que no están grabadas. Son canciones que se parecen más entre sí y son diferentes a lo que hacíamos al principio. Se prestan más para disfrutarlas de otra manera.

¿Cómo podrían definir ese nuevo sonido que aglutina a estas canciones?

SB: Como lo que salió ahora.

FA: Más fino capaz. También estamos revisitando canciones viejas, o que no tocábamos nunca. Siempre una constante en todos estos años es que si bien grabamos una canción y queda definida, siempre quedaron vivas y siempre estamos metiéndole mano. Canciones que por ahí tienen ocho años le sacamos vueltas, le agregamos o le meternos otro final. Eso está bueno porque la canción sigue viva y te sigue generando adrenalina tocarla.

SB: Vamos a tocar algún clásico también, pero la idea es darles un marco diferente.

FA: Renovar el show que venimos haciendo regularmente.

SB: Sin perder la contundencia que nos caracteriza. La impronta de la banda está ahí más que nunca. Se aprecia porque es otro enfoque musical dentro de los mismos tres. No digo que sea más trabajo, pero es un trabajo diferente. Es acercarse a la música desde otro lado.

FA: Con más canas (risas).

SB: Bueno, hace 12 años que tocamos. Yo creo que la edad de las bandas es como la edad de los perros. Tenés que multiplicarlos.