El encanto moderno de Rosalía

La exportación musical de España hace rato que no es liderada por el melódico internacional ni mucho menos el rock contestatario. El trap ha tomado el lugar dominante con C. Tangana liderando en números, mientras que los nuevos participantes de Operación Triunfo (sí, allí continúa el reality) siguen funcionando como máquinas de hits populares. Pero entre los sonidos más modernos del país no hay nada que que sea tan abierto, cautivante y vanguardista, ni que haya prendado en diferentes partes del mundo como lo que hace Rosalía.  

Para Los Ángeles (2017), su primer disco, la cantante catalana de 25 años trajo el flamenco al presente, interpretando clásicos del género utilizando sus sonidos, su forma de cantar y bailar, y por supuesto las palmas, para sumarlos a la sensibilidad y estética de una persona de su edad.

Uno de sus cortes más populares fue Aunque es de noche, que explota de emotividad flamenca y su poderío vocal. Este fue acompañado por video producido por CANADA y dirigido por Ignasi Monreal, que experimentó con un tratamiento visual que luego la cantante desarrollaría.

Pero incluso antes de que la cantante debutara con su propia música, demostró su interés por fuera del flamenco, y se acercó al trap reggaetonero de la mano de quien fuera su pareja, el mismísimo C. Tangana. Con él colaboró en dos tracks, Antes de morirme y Llamame más tarde.

Es la mezcla entre la tradición y el sonido actual urbano y popular lo que hicieron de su siguiente etapa artística uno de los puntos altos de este año. 

Malamente es un hit, no hay otra forma de definirlo. Las palmas flamencas sobre un colchón de sintetizadores, seguido de un beat hiphopero se ordenaron en un combo irresistible de pastiche moderno y renovación del ritmo gitano. En su letra, Rosalía desafía los malos augurios y pinta el primer capítulo de El mal querer, el nombre que llevará su disco coproducido junto a El Guincho y dedicado a los costados más oscuros del amor romántico.

Pero un hit tiene que tener un video a la altura, y eso fue lo que hizo la productora CANADA. Uniendo la tauromaquia con las coreografías, la simbología religiosa española con el streetwear, crearon un excelente e icónico visual que ahora está por alcanzar las 15 millones de vistas.

Y cuando ya estábamos por dejar de escuchar en repeat Malamente llegó Pienso en tu mirá, el tercer capítulo dedicado a los celos. Con una letra más cruda y evocativa, Rosalía pinta la violencia sutil y real que causan las relaciones tóxicas y el daño que puede causar apenas una mirada.

El video, realizado en sucesión Malamente, continúa metiéndose en un espacio tan hipermasculino como los camiones, evidencia la violencia machista rodeando a Rosalía en un remolino de armas y deja en manifiesto la opresión que pueden causar apenas cuatro paredes. Por supuesto, ni bien fue estrenado el video fue tendencia del día en YouTube.

Se trata de dos sólidas y excelentes canciones, que atrapan justamente por la alquimia entre el flamenco y el hip hop, sumado al encanto de Rosalía, su voz, poesía y la actitud que le impregna a su interpretación. Es un producto musical y estético que cierra perfecto y llegó en el momento justo y el lugar indicado: la música urbana y el pop hispano se encuentran en alza y en un cenit creativo; y en sintonía, los ávidos escuchas están buscando música actual que no solo incorpore lo que está de moda, sino que refleje una individualidad irrepetible.

"En Los Ángeles, mi primer disco, quise respetar al máximo la tradición flamenca, pero ahora quería acercarme a lo que más me gusta del pop: que es inclusivo y accesible", dijo Rosalía a El Mundo. "Quiero dialogar con otros estilos y que esa música que llevo dentro, el flamenco, triunfe fuera de España. Mi ilusión es aportar al mainstream y que me escuche mucha gente, no que me digan que hago música de esa que llaman de calidad. No quiero cantar para molar con mis amigos".

Todos esos objetivos ya los logró, y ya hay que dar por sentado que cuando salga El mal querer será de lo mejor y más destacado del año.