La verdad está en el baile. Una charla con los nuevos Buenos Modales

 Fotos: Mati Jara

Fotos: Mati Jara

Kristel Latecki

 

Si el nombre ya no lo indicaba, el primer segundo lo confirma. Traphaus arranca con el pulso distintivo del house, parco, firme e irresistible, que indica que definitivamente estamos lejos del funk fiestero de Flanders o Aguasucia. El tono de Seba Jones y su redonda pronunciación del inglés se fusiona con el ritmo, dándole color al minimalismo electrónico y narrando su historia. La llegada del estribillo la anticipan los insistentes hi-hats del trap y para cuando queremos acordar el drop se nos cae encima y los bajos profundos hacen que el centro de gravedad se vaya a la cadera. Pero cuando la fiesta ya se palpa la canción cambia súbitamente de escenario. El trap pinta otra escena con Berna como protagonista y su flow como conductor. Un beat de bajo retoma el pulso y se acelera a ritmo en el momento justo en el que Berna escucha “sus latidos que golpean”. El instante perfecto en el que el trap y el house se fusionan ocurre por debajo de la voz del rapero, pero llega al cenit al borde del segundo estribillo y nos regalan así otro hit de Los Buenos Modales.

Con Traphaus Los Buenos Modales dieron un volantazo y se metieron de lleno en la electrónica. Y con este track no solo reafirman su idoneidad en la pista, sino que se adelantan a lo que se podría esperar de ellos. No repiten la formula con la que tuvieron éxito, sino que la cambiaron totalmente.

Este cambio responde a varias cosas. Primero que nada, una reformulación interna profunda. Lo que antes era un dúo de productores bajando pistas para MCs, un proyecto sin proyección ni pretensiones que encontró una impensada notoriedad, por la voluntad del público y la demanda de shows se transformaron grupo con todas las letras, donde se repartieron derechos y deberes. 

Y segundo y más importante, por unas ganas de sorprenderse y superarse a sí mismos.

Una semana antes que saliera Traphaus los Modales estaban ansiosos por saber cómo la gente reaccionaría ante esta renovación. A horas de largar el primer adelanto Pan, Berna y Seba Jones contaron cómo fue ese proceso, la creación de este nuevo hit y básicamente lo que se puede esperar para su próximo disco: lo inesperado. 

Algo que siempre me pareció muy premonitorio de todo lo que ha pasado con Los Buenos Modales es lo que dice Hache en Flanders: “nuestra fiesta rapera / la que todos querían vivir pero nunca se daba”. Y terminaron ustedes haciendo esa fiesta.
Berna: Había un hueco para llenar y nos metimos ahí. 
Seba Jones: Para mí está bueno que la gente vincule el nombre de Los Buenos Modales con joda, fiesta o un buen show. Porque para mí es todo eso. Cuando tocamos en fiestas grandes, ves que la gente se re goza con el show nuestro. La esencia está ahí. 
Pan: El primer disco nos agarró en un momento donde estábamos pasando un montón de música nosotros, de fiesta y joda. Y en realidad hubo una búsqueda de hacer beats que después podamos pasar nosotros, porque tenía que ver con eso. La verdad está en el baile. Eso es lo que pasa. Si hacés bailar entraste. Estás tocando fibras que no cualquier género lo toca, no cualquier artista lo toca y que es fundamental porque es psicológico, es una respuesta física a las vibraciones que te llegan. Por eso son las que más pegan. Podés hacer un tema re romántico y queda por esa. Ya cuando es más primate es mejor. Mucho mejor. Pero además tenemos un momento para la lírica que es fundamental y tenemos letristas que te llegan mal. Tenemos nuestra principal arma que son cinco raperos del carajo. Con su perfil, con su historia, muy diferentes entre sí. Para mí son los Backstreet Boys del rap (risas). La sabiduría, la juventud, el borracho…
SJ: Borrachos son todos.
P: Es así. Cada uno tiene su perfil, entonces van a salir cosas diferentes.

Precisamente, parte de lo que hace interesante a Los Buenos Modales es que es ahora un grupo fluido. No solo tienen su música sino que cada uno de los integrantes tiene sus propias canciones. Es como un puzzle conformado de piezas diferentes.
P: Sí, creo que es uno de los atractivos principales. Me gusta pensar a Los Buenos Modales como una fuerza creativa, que si bien definimos discos cada tanto, y que eso viene acompañado de su parafernalia, videos, presentaciones y estética, está bueno todo lo que sucede alrededor en el entretiempo: los proyectos en los que los pibes se meten y hacen juntos, separados, con otras cosas y otros productores. Eso está re interesante porque sos un muro de contenido. Eso me parece que está buenísimo, y más si es tan prolífico y pasan cosas tan variadas.

Como sucedió con los remixes que salieron en el verano. Diferentes combinaciones entre ustedes van largando cosas. Da la impresión de ser un proyecto muy activo.
SJ: Eso re pasa para el próximo disco. Hay ciertas parejas que se juntan. 
P: Eso, el disco nuevo está bueno para eso: probar químicas que se fueron dando después, para sacarte las ganas de rapear y para pensar en las canciones desde su concepción. Desde cero.

¿De cara a este nuevo trabajo, lo pensaron ya desde la perspectiva de banda y con el bagaje de presentarse en vivo?
P:
Claro. Por lo menos en las composiciones y las producciones con Guillermo (Dubchizza, productor) hay un interés que es el vivo, que es algo que no se tuvo en cuenta al principio y en el ruedo te vas dando cuenta de qué rinde más, qué te gustaría explorar, o qué te falta en el show. Entonces, hay mucho de las canciones que tienen que ver con eso: con los pasajes del vivo, qué momentos pueden ser los más fuertes o más tenues. Ver esas dinámicas.

¿En estos años estuvieron poniendo a prueba las canciones y los diferentes formatos?
B:
Sí, igual ponele en lo personal, a la hora de sentarme a escribir una canción de los Modales no pienso mucho en cómo hacer tocada en vivo. Trato de mantenerme alejado de eso para poder estar en un lugar creativo que esté bueno. Está bueno meter algún gag para el público, algún grito o algo así, pero no hacer todo entorno a eso. Pierde un poco la gracia. 
P: Creo que a la banda sí le rindió. Eso: los temas tuvieron que pasarse para la banda, y los cambiamos siempre. Ahora estamos tocando con un saxofonista que nos viene acompañando en casi todas las fechas. Pero hay cosas que se van dando así y está bueno. Traphaus tiene una parte instrumental que es re pistera, que está ligada a las noches nuestras, las salidas y esa influencia de tocar todas las noches, todos los fines de semana durante cuatro años. Eso está ahí. Esa es la música que pasamos o la que queremos pasar de noche. Y no sé si es una canción de rap. Esas líneas se empiezan a desdibujar y empiezan a derretirse por todos los aspectos de tu vida y tus actividades. Y los Modales permiten eso, porque me parece que es un poco más grande que una banda.

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"Me genera mucha curiosidad qué va a pasar con esta canción en particular, pero también le tengo tremenda fe. Porque no sé si es lo que la gente espera, pero sé que para cierto público va a ser lo que precisa".

-Pan

Hablemos de Traphaus entonces. Es una canción inesperada, no tanto por la fusión de géneros en sí -aunque eso es un plus-, sino por lo que venían haciendo antes. 
B: Capaz que era un embole si hacíamos un disco igual al anterior (risas).
SJ: No, pero está bueno el cachengue.
B: No sé si todo el tiempo buscamos ser tan distintos a lo anterior, porque lo anterior fue algo re improvisado. Este no va a ser tan improvisado ni en pedo. Pero a ellos como productores les dio pila de ideas para crear cosas nuevas y está bueno ir buscando el sonido de Los Buenos Modales. Y eso no solo va en la música sino en los raperos también. Y en los instrumentos que están ahí. Creo que las cosas vienen saliendo por ese lado. Se va encontrando una idea, un rumbo de sonido para que nos gusten a nosotros y confiemos en nuestro trabajo.

¿Una identidad grupal?
B:
Y de sonido.
P: Claramente hay una dirección hacia un sonido que como dice Berna es de los Modales. Está bueno que digas que es inesperado porque por lo menos sí, yo trato que lo siguiente sea diferente. Y sobre todo porque es un proyecto que se lo permite. Y esta discusión la hemos tenido pila de veces con los demás. A mí me gusta que les rompa los huevos a ellos. Me gusta entregarles beats así. Los primeros 10 que hicimos no le gustaron a nadie. A nadie. Nos decían: “no, no vamos a escribir, con esto no podemos escribir".
B: Le está dando un color importante. Pero no, es verdad que al principio nos sorprendió. Porque no sabíamos qué esperar capaz y lo que recibimos no era lo que nos habíamos imaginado. No sé. 

¿Qué eran?
B:
Sonidos distintos. Capaz que no tanto a nivel de melodías sino que a nivel de sonidos. Los instrumentos que se usan y cómo se usan, eso cambió pila. Por ejemplo en este track está a la vista.
SJ: Ese es uno de los primeros 10 beats que no le gustaron a nadie justamente. Es otra cosa.
P: Veníamos también como grupo re envalentonados. Viendo que había cosas que re funcionaban. Entonces en el momento que entregamos beats y no había nada de eso, creo que para ellos fue una decepción. O por lo menos fue decir: “che, si esto re camina, ¿por qué no hay más de esto? Por qué no hay más beats como Flanders o como Aguasucia”. Sé que a Guille no y a mí menos nos interesa. Ellos tienen sus proyectos para hacer las cosas que les encanta, entonces a mí como productor lo que me interesa es exprimirlos y hacerlos hacer otras cosas. Que no sé si van a funcionar o no. Nunca fue el plan que funcionara. Entonces, aprovechando que todo eso funcionó y que tenemos una plataforma y una visibilidad que está buena, está bueno seguir proponiendo algo nuevo, diferente, bien hecho, con mucho cariño, pero nuevo. A ver si agarra.
B: Yo por ejemplo estoy tratando de hacer cosas que no había hecho todavía, para probar, porque está de más experimentar. Si no lo hacemos ahora, ¿cuándo? (risas). En principio ese beat no me había gustado pero después que me lo mostraron con lo que Seba había hecho arriba y fue distinto. 

¿A vos Seba sí te copó desde el principio?
SJ:
A mí sí me gustó. Me gustaba la parte del estribillo, me re copó esa parte. Arranca re tranqui, de repente se pone heavy y después cuando Guille y Pan produjeron sobre lo que ya existía lo dejaron con mil cambios. Y eso me encanta: las transiciones en la música y cómo va de una cosa a otra.

Esa creo que esa es la gracia interna de la canción, cómo se va combinando el trap y el house, cómo entran y salen los ritmos, y cómo se superponen. Eso es lo que creo que es diferente.
P:
¡Sí! Yo la escucho y si bien tiene las partes identificables, tiene un estribillo, son pasajes. Es un cuentito. Está buenísimo y la letra de Seba es como bastante anecdótica y te va contando una historia.

¿Historia real?
SJ:
¡Siiiiiiiii! (risas). Historias reales. La base me hizo acordar a toda una fiesta. Re locos. Quise relatar eso y transmitirlo al tema. Transmitir esa joda, estar gozado. 
P: En realidad lo que estás escuchando es el soundtrack de lo que te está contando. El estribillo es como un trance. Después entra Berna con puras barras, increíble. Y después hay un momento de estadio de la canción, que es la parte de la fiesta. Que también esa parte es una grabación de ese momento, ¿sacás? Es algo que va a funcionar solo en el vivo y es re punchi. 
SJ: Es la euforia. Tiene dos climas el tema, el estribillo primero, que no te lo esperás, y esa parte tirando al final. Es todo un viaje.
P: Para mí es un cortometraje. Y después te baja el último estribillo para que te acuerdes que esto era una canción. Eso está bueno. 
Me genera mucha curiosidad qué va a pasar con esta canción en particular, pero también le tengo tremenda fe. Porque no sé si es lo que la gente espera, pero sé que para cierto público va a ser lo que precisa. Me parece que la perdurabilidad y el real aporte es cuando le entregas algo a la gente que no sabía que quería. Capaz que te podés anticipar a ciertos gustos e ideas, pero es tirar.

¿Entonces Berna, cómo te sumaste al tema?
B:
Cuando me puse a escuchar los beats ya había una parte grabada de Seba. Me gustaba lo que hizo y me gustaba la idea de rapear con él. Agarré una parte del beat que me gustaba mucho, que era re minimal, aunque después me hicieron cualquier otra cosa abajo (risas), pero quedó bueno. Estuvo bueno ver la evolución de ellos como productores. Agarraron lo mejor que podían del tema y lo metieron picado entre todos lados. 
SJ: La base tiene abundante protagonismo, tiene sus momentos. Y nosotros tenemos nuestros momentos. Eso está genial.
P: Creo que para ellos también es diferente el proceso, que es algo que estamos repitiendo del anterior. Las primeras bases que escuchan ellos son muy simples, este tema era el pulso y el estribillo, y no tenía absolutamente nada. Entonces a veces se encuentran que graban y cuando se lo devolvemos está todo roto. Y para mí eso está de más porque nos da para manejar las voces de ellos como otro instrumento. Acá tenemos mucha más flexibilidad para meter y sacar cosas, pedazos que para ellos capaz que eran más relajados se enteraron que no. Y viceversa. 

¿En qué proceso está el disco?
P:
Todavía no sabemos bien si ésta canción va a estar en el disco.
SJ: Me estoy enterando.
B: Yo también.
P: La idea es sacar esta canción y probablemente otra que no sabemos si van a ser parte del disco. La idea era tener un material que reflejara toda esta evolución que hemos tenido en este año y medio, mostrar dónde se encuentra la banda ahora, qué tipo de canción también precisa. Entonces, queríamos sacar estas canciones sin ningún tipo de presión, para también darle a la gente y sumar a los shows en vivo. Vamos a ver qué pasa, ya están todos escribiendo.
B: Letras hay arriba de beats, e ideas ya hay. Ahora hay que unificar todo.
P: Tenemos una fecha de entrega del disco que creo que la vamos a cumplir.

¿Es este año?
P:
Sí. Este año va a salir y este año se va a presentar.
B: Acabás de comprometernos de una manera... 
P: Hay que meter pata. Tuvimos viajes, gente que está trabajando en sus discos solistas que también tienen prioridad obviamente. 
B: El Mac Team también está haciendo un disco entonces tengo que dividirme entre Berna Modales y Berna Mac Team constantemente y es un ejercicio que está salado.
P: Eso, Arquero tiene lo suyo, Santi también saca ahora su disco. Y eso hay que coordinarlo. Es un viaje. Pero la idea es sacarlo este año. Ahora entrás a la carpeta y hay 30, 40 beats para el disco, que es el triple de lo que teníamos para el anterior. Y grabado hay arriba de 3 o 4 beats. Pero sé que por ejemplo Seba va una tarde y liquida sus partes. 
SJ: Me parece que este disco va a estar lindo. Va a tener otro sonido. No sé que esperar, pero me va a gustar hacerlo mucho.

¿Hay un interés de cambiar el rumbo y no presentar lo mismo? ¿Sorprender un poco a la gente?
B:
No sé si sorprender es la idea, pero estamos tratando de no hacer lo mismo. La gente se puede sorprender porque capaz que espera otra cosa, pero así es la vida.
P: Yo me quiero sorprender a mí primero, y los quiero sorprender a ellos también.
SJ: Va a ser difícil (risas)
P: Quiero que graben y cuando le devolvamos las cosas con Guille a ellos los emocione. 
B: Laburar con ellos dos como productores está de más porque hay un montón de cosas que cada uno en su proyecto personal las tiene más presentes, cosas en las que pensar además de la letra, cómo va a ser el tema, etcétera. Y para mí es un ejercicio nuevo tener gente con la que rapeo arriba de sus beats y ellos después arman la música. En un momento nos llega un render por WhatsApp y te piden la devolución. Y están abiertos a una opinión porque la banda somos todos y el gusto de todos importa.
P: Más que generarles ansiedad e incertidumbre, lo que quiero es que les de libertad. Sé que es difícil y es algo que cuesta pila es ser libre cuando hay responsabilidades o una supuesta expectativa de un público y de nosotros de cumplir de cierta manera. Pero yo siempre lo digo y ellos no me creen: a mí me chupa un huevo si mañana se prende fuego. Si estamos felices y nos vamos a dormir tranquilos con que lo que hicimos, si mañana se prende fuego no me interesa, porque nunca tendría que haber existido. 
B: Esto hace dos años no existía. Viví 24 años sin los Modales, si mañana desaparecen estuvo de más. Pero estamos trabajando para que sea lo contrario (risas).
P: Porque nos divierte tanto que la única manera para que esto continúe es que nos siga divirtiendo. Y seguir haciendo cosas que nos sorprendan todo el tiempo y que realmente las queramos salir a hacer. Tiene que ver con eso ese nihilismo. Pero sino, cada uno está haciendo lo suyo y le va bastante bien. Que Los Buenos Modales sea una plataforma para crear y expresar esa libertad y esas ganas reales de hacer desde una pilcha, una canción, o un videíto de 20 segundos está de más. Y que siga sucediendo. Realmente ha sido bastante absurdo y nadie se lo esperaba. Por eso tratar de encauzarlo u organizarlo creo que no sería muy honesto. Mejor no lo toco que capaz que lo rompo.

 

Los Buenos Modales van a probar en vivo este nuevo tema junto con el resto de su repertorio el sábado 7, en su show junto a AFC. Para participar de un sorteo de una entrada doble hacé click aquí.