"Es algo muy antiguo lo que pasa con Chicos Eléctricos, muy análogo"

 Patricia Latecki

Patricia Latecki

Kristel Latecki

Chicos Eléctricos es el arquetipo de una banda de culto. En su momento de gloria no eran más de 200 o 300 personas las que convocaban, sin embargo el tiempo parece haber aumentado considerablemente esa cifra. Sus discos no andan en la vuelta, y lo que se encuentra en la web es de bastante mala calidad. Entorno a su nombre se ha armado toda una mitología que incluye shows en vivo imprevisibles, explosivos y -en algunos casos- un poco violentos; buenas canciones que influenciaron a nuevas generaciones; un envidiable ritmo de edición discográfica para la época: cinco discos en diez años; y una formación que nunca se mantuvo igual por más de un álbum.

Chicos Eléctricos fue una banda hija de esa bisagra entre el fin de la dictadura y el comienzo de la democracia. Todo, desde la falta de instrumentos de calidad, el rechazo  de los adultos hacia el rock y su cultura, los antros por donde pasaron, la dificultad para que una banda de su calaña grabara discos y los distribuyera; todo eso fue el caldo de cultivo para la actitud y la música del grupo. Por eso, cuando el ambiente rockero montevideano comenzó a cambiar hacia fines de los 90 (con una mayor aceptación y popularidad, y una mayor fusión de estilos), fue natural que la banda se disolviera. 

Desde aquel 1999 que hicieron su show final, el mito de Chicos Eléctricos comenzó a alimentarse hasta llegar hasta hoy. Cada uno de sus miembros siguió su camino. Algunos dejaron la música, mientras que sus dos miembros permanentes, Gabriel Barbieri y Nico Barcia, continuaron. Gabriel creó Motosierra, banda con la que tocó hasta 2005, y Nico lidera hasta hoy sus dos proyectos Hotel Paradise y Reyes Estallar

Luego de años tocando las canciones que surgieron luego de los Chicos, Nico decidió que era el momento para volver a subirse al escenario para revivir y defender sus primeros discos, darles la importancia que tuvieron y el entorno de calidad que se merecen. Así, este próximo sábado 9 en La Trastienda Samsung, Nico Barcia presentará nuevamente en vivo las canciones de Chicos Eléctricos. Pero será con una nueva banda, formada por el bajista Nacho Echeverría (Buenos Muchachos, Mandrake y los Druidas, Max Capote), el baterista Juan Chao (JRoots, Max Capote) y el guitarrista Luis Machado (Motosierra), que viene de España especialmente para el show.

“No vuelvo con los Chicos Eléctricos”, empieza explicando Nico firmemente. “Es importante, porque es una banda con su historia, sus integrantes de distintas épocas y no es que vuelven los Chicos Eléctricos. Vuelvo yo a tocar las canciones de los Chicos Eléctricos, es una diferencia importante. En cuanto a eso, me siento como un intérprete de esas canciones. No me siento como cuando yo tocaba en la banda. Y me re copa porque me siento re liviano”. 


¿Por qué ahora decidiste revivir los temas de los Chicos Eléctricos?
Hace mucho que se disolvió la banda. Es una banda que tiene prácticamente 30 años y es una música que nunca dejó de sonar en mí. Es una música que cuenta una parte grande de mi vida y creo que de la de todos los que estuvieron ahí. Y con el tiempo la he ido valorando más o comprendiendo más. Y muchas veces en los últimos años la gente me ha preguntado por qué no vuelven los Chicos Eléctricos. Como que de alguna forma parece que hubiera un vacío que ninguna otra banda volvió a llenar.

Es raro porque siempre estuvo vivo el recuerdo o la experiencia de verlos aunque mucha gente no la vivió en carne propia. 
Es muy extraño sí. Yo eso se lo atribuyo a la música, y se lo atribuyo a los vivos de la banda, que los vieron los suficientes para que hoy haya gente que se interese. Yo que sé, hay casos de bandas en los que pasa eso, que parece que la vieron muchas más personas de las que la vieron.
Esto es una manera de que las cosas tomen su lugar. No me parece ilegítimo, me parece que está bueno. Es una tradición oral. Es algo muy antiguo lo que pasa con Chicos Eléctricos, muy análogo. Además de que no fuimos nunca una banda con una estructura, con banca de ningún tipo. La peleábamos bastante solos. Y no éramos muy amigables tampoco. Todas esas cosas por ahí hacían pensar de que no iba a pasar nada con la banda. De hecho nunca pasó nada con la banda. Quizás sea de los únicos Chicos Eléctricos que se interesó por hacer algo. Mismo dentro de la banda no hay interés en volver ni a tocar la música ni a nada. 
Me armé una banda para hacer esto, una banda sin Chicos Eléctricos, una banda sin gente de mis propias bandas de ahora, ni de Hotel Paradise ni de ningún proyecto mío. Me pareció que estaba bueno eso, es una cosa totalmente única.

¿Necesitabas que fuese un entorno que no estuviera influenciado por todo el pasado?
Exactamente, y con gente con la que trabajara sin las taras habituales o sin los roces habituales. Justamente para poder tomar ese papel de intérprete, para poderlo hacer así: bien sacado de la realidad y de la historia. Y tocado ahora.
Es importante también contar que es una banda armada como fue Chicos Eléctricos siempre: dos guitarras, batería, bajo y una voz, y que va a haber Chicos Eléctricos acompañándonos, pero no como parte de la banda principal. Van a estar el Leo (Manganelli) y El Momia (Germán Mazzei), parte de la última formación de la banda, y Fede Fernández, que fue el primer batero. Los demás no van a estar. Andy (Adler) no va a estar, Gabriel (Barbieri) no va a estar, Sebas (Bergeret) no va a estar. Es importante eso, porque con esa confusión de que “vuelven los Chicos Eléctricos” capaz que hay gente cultora de uno o de otro, porque hay fanatismos. La banda tuvo una formación distinta en cada disco y hay gente que me pregunta si tocan los Chicos originales. Con los originales supongo que se referirán a los primeros, pero originales en realidad fueron todos los que participaron de todos los discos, que son como 8 o 9 personas. 

¿Cómo fue definido quiénes participan y quiénes no? ¿Fue una cuestión de afinidades actuales…?
Sí, de afinidades actuales. Totalmente. Y de maneras de tomar las cosas. Hay algunos de mis ex compañeros que ven mejor que no se toque nada de lo que se hizo alguna vez. Es un criterio que no me parece descabellado, tampoco es una locura lo que están diciendo. Supongo que habrá mucha gente que piensa así, que es algo purista. De alguna forma lo tengo que respetar, y a su vez tengo que respetar mi manera de verlo y mis ganas de hacerlo como yo quiero. Pasa por ahí la cosa. Y obviamente, después de tantos años hay mayor o menor afinidad, o entornos más próximos o más distantes. Hay algunos que viven en otros países o que ni nos vemos, que no tenemos muchas cosas en común. Los que están son los que en mayor o menor medida tenemos más relación, más onda. Y ya te digo, ven cómo otro batero toca las canciones que tocaban ellos y no tienen ningún problema con eso, ¿entendés? No hay muchos temas de protagonismo o de celos. 
Chicos Eléctricos, como toda banda de pendejos, es difícil de reeditar. Una cosa es que pase el tiempo y que vos dejes de ser pendejo y que la banda no haya muerto nunca, pero es una banda que murió, y con ella murió nuestra juventud, nuestro aspecto, lo que hacíamos arriba del escenario, y habrá que ver si murió la música o no. Yo creo que no.

Hablando de eso, ¿vos las canciones las tenías presente o realmente tuviste que reencontrarte con ellas?
Yo no volví a tocar nuestras canciones, pero sí las tenía re presente. No me las olvidé ni en pedo. Yo tengo problemas de memoria a veces con las letras de las canciones actuales, me tengo que hacer trencitos y tiro en el piso papeles. Pero con éstas no. Me acuerdo más de las canciones de Chicos Eléctricos, se ve que es por haberlas cantado tantas veces o porque fueron escritas tanto tiempo antes. No sé por qué. Pero las veo frescas y es algo de lo que me hago cargo bien, ¿entendés? No me da vergüenza ponérmelas al hombre y hacerlas. Porque quieras o no fueron hechas cuando éramos adolescentes. 

Tenían un arrojo y una cuestión que es propia de la edad.
Claro, totalmente. Una inconsciencia, una arrogancia. Y bueno, al hacerlas me encanta lo que suena. 

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"Chicos Eléctricos, como toda banda de pendejos, es difícil de reeditar. Una cosa es que pase el tiempo y que vos dejes de ser pendejo y que la banda no haya muerto nunca, pero es una banda que murió, y con ella murió nuestra juventud, nuestro aspecto, lo que hacíamos arriba del escenario, y habrá que ver si murió la música o no. Yo creo que no.".

¿Por dónde arrancaron en los ensayos?
Son un montón de canciones que vamos a hacer, vamos a hacer todos los discos. Va a ser un showzón, de verdad. Para buscar un criterio empezamos del final hasta el principio. La banda con la que toco son gurises que conocen mucho a los Chicos Eléctricos. Son flacos que lo conocen a fondo, entonces me la hicieron recontra fácil. Sino no sé si hubiera sido así. Aunque parezca raro lo que estoy haciendo fue muy natural. 

Me imagino que ya los conocías, pero ¿cómo diste con Juan y Nacho?
Con distintas bandas ensayamos en una sala donde también ensayan ellos, y nos conocemos de ahí. Es gente con la que estamos ahí, yo soy como la rata vieja del lugar (risas). Pero está bueno y está resultando divertido. Metimos un montón de laburo, empezamos a ensayar hace como 3 meses. El proceso está bueno también porque hay uno de la banda que todavía no ensayó con nosotros que es Luis (Machado), que yo lo considero como alguien de la familia. Al loco le gusta mucho los Chicos Eléctricos y le gustan mucho los guitarristas de Chicos Eléctricos: Entonces es una persona que puede tomar con respeto una tarea bastante difícil, que es la de tocar las guitarras que alguna vez tocó Andy o El Momia, que son guitarristas muy fuertes.

¿Podrían considerarse entonces versiones lo que van a tocar?
Con los Chicos Eléctricos nunca tocamos las canciones iguales, en ese aspecto es lo mismo. Es tan diferente a la última vez como lo fue antes, ¿entendés? Ya sea por un estado de ánimo o por justamente por cambios de integración. Cada disco que tocamos la banda se desintegró y se volvió a integrar. No hubo un solo disco donde eso no pasara. Eran cambios constantes: fuimos trío, fuimos cuatro, se fue uno, otro volvió. Ese aspecto también pasa eso con mis bandas con las que toco. A mí no me gusta tocar igual siempre, porque me parece que hay desde estados de ánimo, situaciones, hasta un entorno técnico que hacen que no puedas tocar igual. De ahí viene la interpretación. Nos sentimos intérpretes de una música que fue hecha hace mucho tiempo, casualmente por mí. 

Es una música que además ahora no es muy fácil de acceder.
Por eso este show también actúa como rescate arqueológico, porque es una manera de que mucha gente que nunca escuchó la música de Chicos Eléctricos pueda volverlo a hacer en condiciones copadas, en una sala copada, con buen volumen, con buen sonido. Es una fiesta que se supone que va a estar buena. Y justamente una de las cosas que más me copa es que guachos chicos que nunca vieron a la banda la vean, porque además no tienen medios físicos para poderlo hacer en una calidad más o menos decente. 

A la hora de armar Hotel Paradise y Reyes Estallar te vinculaste con una generación más chica, ¿sentiste que encontraste con gente afín sin importar la edad?
Por supuesto que tengo afinidad, me parecen gente divertida y con la que tengo una muy buena relación de trabajo. Para mí es importante eso: poder trabajar en armonía con la gente, porque tampoco es que estamos para hacernos ricos ni para tocar la gloria. En definitiva la música esta en el rubro diversión. Tenés que estar copado, tenés que estar contento. Obvio que tengo mis amigos de mis edades, pero me divierto tocando con ellos. Además de que biológicamente están un toque más frescos que los de mi generación. Frescos a todo nivel. De cierta forma es un poco ventajero de mi parte, porque me siento más protegido con guachos más chicos, porque están rápidos, están claros. Viste que las generaciones cambian de valores de manera de ser. Dentro de mi generación hay muchos estúpidos que si ven a un tipo con un buzo medio raro ya no les gusta. Yo trato de escaparme de todo eso. A mí no me copa eso de que lo viejo es lo que está bueno y los jóvenes son todos una cagada o los peinados no los entiendo. La gente busca cómo calificar algo, entonces si hay un pibe que la rompe tocando la guitarra, la hace mierda, piensan “nah, mirá cómo está vestido”. Así son muchos de mi generación, y por eso no me divierte estar cerca de ellos, porque tampoco me parece que la descosan tanto con las cosas que hacen.

 

Para los próximos meses, Nico continuará tocando en vivo con Reyes Estallar, con la que están pensando grabar su segundo disco, y junto a Hotel Paradise espera editar su próximo trabajo -que ya está grabado- a fines de este año o a principios del siguiente.