Titãs y el desafío de crear una ópera rock feminista

 Foto: Silmara Ciuffa

Foto: Silmara Ciuffa

Kristel Latecki

Luego del éxito de su decimocuarto disco de estudio, Nheengatu, Titãs decidió superarse a sí mismo y realizar una verdadera ópera rock. Así, la banda que mantiene su base en Branco Mello, Sérgio Britto y Tony Bellotto, asumió un gran desafío y se convirtió en el dramaturgo de una historia harto conocida: la de la violencia de género. En Doze Flores Amarelas, los músicos le dieron voz a tres personajes llamados María, y a través de la obra se meten tanto en la vida de las mujeres, repasando los efectos que una violación produce, hasta en la psiquis del abusador.

Este ambicioso trabajo fue estrenado en CD y DVD, y llegó a las plataformas digitales hace unos pocos meses. Incluso algunas partes ya se pueden ver en video.

Sin embargo, este no es el proyecto con el cual llegarán este domingo al escenario principal de Montevideo Rock. Allí repasarán todos sus éxitos y las canciones que hicieron legendaria a esta banda brasileña.

Pero aprovechamos la oportunidad de hablar de este ambicioso proyecto -el primero para una banda de rock de su país-, porque según ya adelantó Tony Bellotto, el año que viene seguramente lo estrenen aquí en Montevideo.

¿Cómo recibieron la excelente recepción que tuvo Nheengatu?

Nheengatu fue un disco muy exitoso, que tuvo una excelente recepción del público de y de la crítica. Lo recibimos con alegría y sorpresa, no esperábamos que un trabajo tan incisivo fuese a tener una receptividad tan amplia.

¿Fue difícil decidir por qué camino seguir tras ese disco? 

Hacer un disco siempre es un desafío, más aún después de tantos años de carrera, cuando se buscan desafíos y motivaciones cada vez mayores y más complejos. Nheengatu, así como Doze Flores Amarelas, son ejemplos bien exitosos de esa búsqueda de originalidad y relevancia en un mercado cada vez menos original y relevante. 

¿Cómo surgió la idea de hacer una ópera rock? Cuáles fueron sus inmediatos referentes?

Hacer una ópera rock surgió de la necesidad de hacer un trabajo importante y motivador después de Nheengatu. No nos parecía atrapante hacer más un disco de carrera, burocrático. Queríamos algo más fuerte, algo inédito. En Brasil ninguna banda había hecho una ópera rock hasta ahora. Las referencias y la inspiración las encontramos en las grandes óperas rock de la historia, como Tommy y Quadrophenia de The Who, The Wall de Pink Floyd y American Idiot de Green Day.

¿Por qué decidieron contar la historia de tres mujeres llamadas María?

La trama de Doze Flores Amarelas habla de muchos asuntos, como la tecnología tóxica y la relación de los jóvenes con las drogas, pero sin lugar a dudas la cuestión de la violencia contra al mujer, la afirmación de la mujer contra el machismo y la opresión masculina son los temas centrales. Creemos que esos son los grandes temas de la actualidad: una toma de consciencia y la lucha de la mujer por sus derechos. Fue eso que nos inspiró a contar la historia de estas tres Marías, que representan a tantas Marías alrededor del mundo. 

Ya han tocado temas feministas en discos anteriores, ¿pero por qué decidieron en este caso ponerse en el lugar de la mujer para dar voz a un tema que aqueja tan profundamente a la sociedad, y no hablar desde su posición de hombres?

Lo que más nos motivó de este trabajo, como compositores, fue hablar a través de la voz de tantos personajes diferentes dentro de una narrativa, algo que solo la dramaturgia proporciona. En Doze Flores Amarelas hablamos desde el punto de vista de las mujeres abusadas, pero también desde el punto de vista de los hombres abusadores. Fue un desafío. Difícil, pero muy fascinante. Nuestra posición, obviamente, es totalmente a favor de las mujeres y feminista, y queda claro cuando se oye o se asiste a la ópera. Esperamos que con este trabajo las personas se concienticen más de la necesidad de respeto a la lucha y las causas feministas. 

¿Qué pueden contar de las tres mujeres que representan a las Marías: Corina Sabbas, Cyntia Mendes y Yás Werneck?

Corina, Yas y Cys le dieron vida a los personajes. Fue una decisión muy acertada llamarlas para este proyecto. Ellas vienen de diferentes nichos musicales, y eso le dio un sabor especial a las canciones. Yas viene del rap, Cys del rock y Corina de los musicales. Ellas son mujeres talentosas y muy inteligentes. Sus comentarios e impresiones también nos ayudaron a moldear los personajes que interpretan.

También, ¿cómo surgió la incorporación de dos referencias de la música brasileña: Rita Lee y Jaques Morelenbaum?

Sentíamos que era necesaria la presencia de un narrador discreto, que en algunos momentos dijera algunas frases para que los espectadores entiendan lo que está sucediendo en la trama. El nombre de Rita Lee surgió naturalmente. Ella es la reina del rock brasileño, una mujer libre y adelantada a su tiempo. Una ídola de toda la banda, además de la madre de nuestro guitarrista Beto Lee. Con Jaques Morelenbaum sucedió lo mismo, a lo largo del proceso percibimos que algunas canciones necesitaban arreglos sinfónicos, con cuerdas. Ya habíamos trabajado con Jaquinho en discos anteriores, él es uno de los arregladores más creativos y solicitados de la música brasileña y fue natural invitarlo. 

¿Van a estrenar algunos de sus temas en Montevideo Rock? Me imagino que el entorno de un festival hace difícil poner sobre el escenario un proyecto tan ambicioso.

Como se trata de un festival grande con varios artistas, pensamos en favorecer los éxitos y las canciones más conocidas. Pero queremos muchísimo que, cuando hagamos el estreno de gira de la ópera el año que viene, llevarla a Montevideo, una ciudad que amamos y donde tenemos muchos y extraordinarios fans.