Crème Sessions: la crema y nata del hip hop en una serie musical

 Fotos: RAD AF

Fotos: RAD AF

Kristel Latecki

Rodrigo Borrazás quería mostrar todo lo bueno que estaba sucediendo en el hip hop. Pero no a los seguidores, los mismos de siempre, o a los desinformados locales, sino hacia fuera. Con esa intención el creador de la productora y sello Pure Class Music ideó Crème Sessions, un ciclo audiovisual que muestra la crema y nata del género. “Es un proyecto que busca posicionar a Uruguay en el mapa latinoamericano”, reafirma. “Me parecía que era una ventana para mostrar lo que están haciendo los pibes, presentado en un formato serio”. 

Este “formato serio” del que habla Rodrigo se basa en proyectos como Rap y Hierbas de Colombia, y busca presentar en un formato de calidad a diferentes ejemplares del hip hop nacional. En esta suerte de primera temporada reunieron a once de los más destacados MCs, que crearon letras especialmente para la ocasión sobre bases de cuatro beatmakers. Se tratan de videos cortos, pensados en parte para la difusión en redes, y que tienen en común una interesante puesta en escena, realizada por el director de fotografía Fito Shaw. 

Rodrigo creó una lista ideal de participantes, de la cual confirmaron todos: por el micrófono pasaron Hurakán Martínez de AFC; Gabino, Farath y Taio de Dostrescinco; Eli Almic; Zalo Solo; Arquero y Berna de Los Buenos Modales; Santi Mostaffá; Gavo y Gula, los jóvenes del plantel.

La música estuvo a cargo de Farath Beats, Zalo Solo, Dubchizza (que además se encargó de la grabación y mezcla de todos los temas) y Fede Pignatta, tecladista de Atlántico Negro que debutó como beatmaker. 

El paso siguiente fue buscar la pareja ideal entre el track y el MC. Para algunos el flechazo fue inmediato, en otros casos las nuevas inquietudes de los artistas hicieron que la base terminara transformándose. 

Las sesiones se grabaron en dos días en el estudio El Cuarto de Tavella. Originalmente se iba a mostrar el entorno de la sala en su estado natural, con cables, instrumentos y micrófonos. Pero terminaron armando una escenografía: se cubrió con un telón de tres metros y se dispuso un foco de luz que diera directamente a la cámara. “Sí hubiéramos hecho lo que pensábamos al principio, hubiese quedado como un video más de estudio, sin embargo, ahí hay un valor más estético”, afirma Rodrigo. “Cuando el artista se mueve y te pega la luz en el lente queda increíble. Me parece que eso rindió mucho”. 

Cada artista fue libre de elegir no solo la inspiración para escribir, sino también la manera de interpretarlo. “No tuvieron mucho tiempo para escribir, es la realidad. El que tuvo más tiempo tuvo un mes, así que también fue un desafío. La temática fue libre, cada uno escribía lo que quería. No tenía por qué tener formato tema; hay algunos que le pusieron su estribillo y otros no. Lo mismo el tema de falsear o no un rapeo en vivo. No era la idea”, agrega. 

El estreno de la temporada

Como buena serie, el hype se empezó a generar con un tráiler. Crème Sessions ofreció su primer vistazo a fines de setiembre, mostrando parte del backstage y la realización. A la semana siguiente se pudo ver a Hurakán Martínez desafiando a la cámara y puntualizando sus rimas haciendo que la luz encandilara al espectador. 

En las semanas siguientes continuó el desfile de talentos. El resultado de esta temporada fue una variada selección de voces y creadores, que dejaron excelentes interpretaciones, un puñado de frases memorables e incluso temas pegadizos. Pero además, no solo demostraron lo que ellos pueden hacer, sino que también se desafiaron a sí mismos para abrir la puerta hacia otros rumbos creativos. Tanto así que estas canciones ya forman parte del repertorios en vivo de muchos de ellos.

“Tenés un Gabino, una Eli o un Santi que son gente que rapea hace mas de 10 años”, cuenta Rodrigo. “Y por otro lado tenés a Gavo, que viene mucho más de la escuela del freestyle, no tanto de la escritura, y no sabíamos qué podía pasar, cómo podía reaccionar. Y fue un avión a la hora del rodaje. Hubo un montón de sorpresas”.


A pesar de que se trataba de diferentes beatmakers, entre los once tracks se encuentra una cierta unidad, hay un balance interesante. ¿Eso fue intencional?
En Uruguay hay cierta unidad de estilo. Recién ahora hay cosas más diferentes, gente que se viene arriesgando más a ir al trap por ejemplo, o utilizar más el autotune. Pero tradicionalmente Uruguay es boom bap. Las producciones de Zalo y de Farath son más apuntadas para ese lado. Pero por ejemplo, a Berna lo veía más perfilado a algo más trapero, y eso es algo que Farath no acostumbra a hacer pero tiene la habilidad para hacerlo. 
Yo creo que quedó bastante equilibrado porque todos demostraron un nivel muy bueno. Me encanta preguntarle a la gente cuál le gustó más y todos responden diferente. Pero creo que esa homogeneidad está dada primero por eso: hay cierto estilo instalado en el rap uruguayo. Y aparte porque todos hicieron temazos.

Y también son temas de tiempos medios. Hay una cadencia similar.
Exacto. Pero más allá de eso me sorprendí con algunos casos. Zalo, por ejemplo, hace un tema recontra pausado, utiliza muy bien los silencios. Yo lo conozco de siempre (es su hermano) y no le había escuchado algo así. De hecho, en su disco no tiene nada así. Farath hace una cosa re new school, una cosa re cantada. Yo lo jodo y le digo que es el Nate Dogg de Dostrescinco, el hombre estribillo. Se la re jugó. Después, a Eli nunca la había escuchado hacer un doble tempo. Después en Brujas se vio algo así y tiene materiales que van a ser así. Pero no era algo que ya hubiese mostrado, y me pareció re bueno. 
Más allá del estilo que cada uno tiene, hubo muchos que aprovecharon la instancia para hacer algo diferente a lo que venían haciendo. Se pusieron el desafío y le salió re bien a todos. 

Uno de esos desafíos decías que fue el de Farath con el beat de Fede Pignatta, que es muy diferente. Se nota que viene de otro lado: es un tanto más atmosférico y minimalista, la percusión apenas se siente en el estribillo. ¿Cómo salió ese beat?
Fede es amigo de muchos, particularmente de Farath. Él iba a ir con un beat de Dubchizza creo, y de un momento para otro me dijo que hacía un tiempo que estaba trabajando un tema con Fede y le parecía que podía ser una buena movida meterlo en Crème. Y pensé que podía estar bueno abrir una veta nueva. Somos poquitos, entonces cada uno que aparece haciendo algo bueno querés incluirlo, y con Fede fue así. Me lo pasó Farath y para mí fue una rareza. Dije: “¡Pah! Qué difícil va a ser rapear arriba de esto”. Fue un poco así, se metió por la puerta de atrás. 


En marzo, Crème Sessions se transformará no solo en un disco que verá la luz próximamente, sino también en un show en vivo, donde cada MC interpretará su tema, acompañado de otro de su repertorio. Será una fiesta donde no solo se celebrará este lanzamiento, sino que contará con la participación de varias de las aristas del género: se sumarán beatmakers que colaborarán para crear performances juntos, y por supuesto, habrá una fiesta posterior comandada por DJs. 

"El evento va a replicar que Crème nació como algo visual", apunta Rodrigo. "No vamos a poner un foco atrás y tratar de emular eso, porque sino le vamos a partir la cara a la gente. Pero la idea es buscar algo que desde el punto de vista visual sea impactante, o que vos veas el guiño". 


El show de Crème Sessions será el 16 de marzo en Inmigrantes y próximamente habrá más novedades.